sábado, 10 de mayo de 2008

El genoma del ornitorrinco revela las claves de su naturaleza híbrida


EL PERIÓDICO
BARCELONA
El ornitorrinco, un sorprendente mamífero monotrema que externamente muestra elementos de ave, pez y reptil, es efectivamente una curiosidad evolutiva en la que se funden genes característicos de varias clases de animales y genes únicos de su especie, según ha confirmado la secuenciación de su genoma. El trabajo, que hoy publica la revista científica Nature, lo ha desarrollado un consorcio internacional con participación de un grupo español encabezado por Carlos López Otín, de la Universidad de Oviedo.
La secuenciación, que ha analizado 2.000 millones de pares de bases del ADN de una hembra apodada Glennie, ha identificado 18.500 genes, de los que el 80% son comunes a mamíferos, reptiles y aves. El ornitorrinco u Ornithorhyncus anatinus, endémico de Australia y Tasmania, es un primitivo mamífero sin apenas familiares cercanos en el conjunto de la Tierra.
La especie, con 52 pares de cromosomas (10 dedicados a las diferencias sexuales), tiene muchas características únicas de los mamíferos, como el pelo que cubre el cuerpo y el amamantamiento de las crías, pero también de los reptiles, ya que las hembras ponen huevos y los machos producen veneno. Finalmente, algunas características, como un pico que detecta los débiles campos electromagnéticos emitidos por sus presas bajo el agua, son únicas de los monotremas.
El trabajo ha desvelado el origen genético de algunas de estas peculiaridades. Así, la capacidad para producir veneno se debe a la presencia en el genoma de las defensinas, similares a las que tienen los reptiles, mientras que los receptores olfativos y los genes del sistema inmune, mucho más abundantes que en los restantes mamíferos, son originales de la especie.
El equipo español ha analizado en detalle la parte del genoma que constituye el denominado degradoma o conjunto de genes de proteasas, un grupo de más de 600 proteínas que influye de forma decisiva en la vida de todo organismo.