jueves, 15 de mayo de 2008

EE.UU.: oso polar "amenazado"


"Que Estados Unidos se preocupe por un oso, salvo que se refiera a los sovieticos".(Abel Desestress)

Científicos del gobierno de Estados Unidos predicen que dos tercios de la población del oso polar -actualmente de 25.000- podrían desaparecer para 2050.

Sin embargo, el gobierno resaltó que la inclusión de la especie en la lista no significa que tomará medidas para impedir el calentamiento global.

Los ambientalistas expresaron su frustración porque no se realizarán esfuerzos para proteger el hábitat del oso polar.

El secretario del Interior de Estados Unidos, Dirk Kempthorne, dijo que el gobierno tomó la decisión siguiendo el consejo de científicos, pero dejó traslucir que el impacto de la medida será limitado.

"Mientras que los estándares legales bajo la Ley de Especies Amenazadas me obligan a incluir al oso polar en la lista de en vía de extinción", declaró, "quiero aclarar que esta medida no detendrá el calentamiento global ni impedirá que el hielo del Ártico se derrita".

Agregó que eso sólo se logrará a través de la acción conjunta de las principales economías mundiales.

Kempthorne dijo, además, que está tomando medidas para que la inclusión del oso polar en la lista de especies en peligro de extinción no sea "abusada" para diseñar políticas sobre cambio climático que podrían causar "daños a la sociedad y a la economía de Estados Unidos".

"Victoria a medias"

Un juez federal había dictaminado que el gobierno tome una decisión sobre el tema antes del 15 de mayo.

Defensores del medio ambiente consideraron que la medida es una victoria a medias.

"La protección del oso polar bajo la ley de Especies Amenazadas es un gran paso hacia delante", dijo Andrew Wetzler, del Consejo de Defensa de los Recursos Naturales.

"Pero el gobierno de (el presidente George W.) Bush propuso, aprovechando vacíos en la ley, (...) que la mayor amenaza al oso polar, que es la contaminación del calentamiento global, continúe sin límites", añadió.

Kempthorne aseguró que se tomarán mayores pasos para controlar las poblaciones de los osos polares en Alaska, y mayor cooperación con otros países para proteger las especies.

Pero los ambientalistas insisten en que eso no será suficiente.