domingo, 13 de abril de 2008

Concurso de belleza. Tuvieron que besar un sapo


Una de las concursantes se desmayo.

Pocas cosas no haría el hombre, por satisfacer su ego. (Abel Desestress)

El sapo no se convirtió

Las chicas aparecieron en el escenario envueltas en unas gabardinas grises y con una sombrilla para protegerse de la lluvia. De repente, y mientras bailaban por todo el escenario, los abrigos quedaron a un lado y aparecieron unos diminutos bikinis de neón.

Durante la semana, Julián Gil estuvo en la mansión de la belleza para darle a las niñas una clase extra rápida de actuación. Para eso llevó un actor y las chicas tuvieron que dejar a flote toda su sensualidad y darle un beso al galán. Aquí se vio de todo, besos tímidos, otros muy atrevidos y unos muy, pero muy apasionados.

Un sapo fue el príncipe de las bellezas

Pero como no todo es felicidad, las chicas tuvieron que vencer todos sus miedos para dar otro beso, pero esta vez a un animal pequeño, verde y 'pegachento'. Su nombre es Rigoberto y es un sapo. Vestidas con trajes de época, las bellas tocaron, conversaron, acariciaron y besaron al Rigoberto. En plena escena, una de las participantes se desmayó del susto y tuvo que ser asistida por el servicio médico.