miércoles, 12 de marzo de 2008

ARGENTINA ESTAFADORA… sencillita y carismatica estaba disfrutando de 35 millones que no eran de ella.


Cada quien se gana con su accionar, el espacio, el lugar y el mote que le corresponde. (Abel Desestress)

Se trata de Maria Angélica Godoy, quien dijo ser la hija ilegítima de un rico terrateniente que murió en 1998.
La mujer disfrutó de la herencia por un tiempo hasta que el verdadero hijo ilegítimo salió a la luz pública clamando lo que le correspondía y probando que él era el verdadero heredero.
El millonario en cuestión era José Antonio Reggiardo, quien falleció hace casi 10 años al estrellarse el helicóptero en el que viajaba. Su fortuna quedaba sin heredero, pues no tenía descendiente legítimo.
Antes de que el hombre diera el último suspiro, María Angélica Godoy se presentó en el hospital donde estaba el moribundo gritando "¡ese es mi padre!".
De esta forma empezó una representación que contaba con documentos que autentificaban lo que reclamaba... Así consiguió disfrutar de los millones de Reggiardo.
El verdadero protagonista
Hasta que en la escena apareció Mario Calderón, el verdadero hijo ilegítimo, quien descubrió la verdad de boca de su tía. Ella le confesó que su madre había tenido un corto pero intenso idilio amoroso con el millonario.
La mujer se ahogó en un accidente en barco dejando a Calderón huérfano cuando apenas era un bebé.
Un año después del deceso del millonario, Calderón consiguió una orden judicial para desenterrar el cadáver y realizar una prueba de ADN que corroboró su lazo consanguíneo con Reggiardo.
María Godoy no se quedó atrás y también quiso hacerse un examen de ADN... que mostró que ella no era quien decía ser.
Hoy en día Calderón es quien disfruta de la fortuna del terrateniente, mientras que Godoy y sus abogados se enfrentan a un juicio por fraude.