jueves, 3 de julio de 2008

Argentina: repatrian restos de dinosaurios


“Un solo viaje, una sola idea, un solo libro, y una gran teoría, le han dado al hombre un ancestro muy mono” (Abel Desestress)

Las autoridades argentinas, en colaboración con las estadounidenses, repatriaron este jueves 4.000 kilogramos (cuatro toneladas) de fósiles de dinosaurios, en una de las mayores operaciones de este tipo realizadas en el mundo hasta la fecha.


Entre los restos recuperados, había varios huevos fosilizados de dinosaurio.

Las piezas arribaron al aeropuerto de Buenos Aires en un avión Hércules de la Fuerza Aérea de Argentina, proveniente de Washington, Estados Unidos.

Los fósiles, que incluyen huesos y huevos de dinosaurios, habían sido extraídos ilegalmente de la Patagonia argentina, en el sur del país, y llevados a EE.UU.

Fueron encontrados en febrero de 2006, cuando estaban a la venta en una feria de paleontología en la ciudad de Tucson, en el estado de Arizona.

Argentina está muy satisfecha de recuperar este patrimonio paleontológico, lo que constituye el principal golpe al contrabando internacional de bienes culturales de la historia

José Nun, secretario de Cultura de Argentina

Tras su restitución a Argentina, se los trasladó al Museo Bernardino Rivadavia, en Buenos Aires, donde un equipo de especialistas los identificará para devolverlos a sus provincias de origen.

Según las autoridades, las piezas tienen un valor incalculable, mucho mayor al que alcanzan en el mercado ilegal, donde un huevo de dinosaurio se cotiza a US$6.000.


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"Golpe al contrabando"

"Argentina está muy satisfecha de recuperar este patrimonio paleontológico, lo que constituye el principal golpe al contrabando internacional de bienes culturales de la historia", le comentó a BBC Mundo el secretario de Cultura de Argentina, José Nun.


El secretario de Cultura de Argentina, José Nun (izq.) y el embajador de EE.UU., Earl Anthony Wayne, fueron a recibir los restos.

"La población debe tomar conciencia de que, cuando extrae del terreno un fósil de dinosaurio, sea para venderlo o para conservarlo, provoca un gran daño a la investigación paleontológica", señaló.

Según Nun, fue una persona anónima la que advirtió que en un stand de la feria de Tucson se vendían fósiles argentinos e inmediatamente se comunicó con Interpol para hacer la denuncia.

Enseguida, las autoridades estadounidenses y argentinas iniciaron una investigación y se incautaron de los bienes.

Enviaron una muestra a Argentina para constatar su origen y se determinó que provenían de la Patagonia.

Esta región de Argentina es una de las más ricas del mundo en cuanto al hallazgo de restos de dinosaurios, debido a que las capas de roca están a la vista y la vegetación es escasa.

Los costos de la repatriación de los fósiles eran altos, pero una empresa de correo estadounidense se ofreció a llevarlos a Washington, desde donde fueron transportados a Buenos Aires.