lunes, 18 de agosto de 2008

Auguran breve era del hielo en 2010


Un experto de la Universidad Nacional Autónoma de México pronosticó que en alrededor de diez años la Tierra entrará a una “pequeña era de hielo” que durará de 60 a 80 años y será causada por la disminución de la actividad solar.

Víctor Manuel Velasco Herrera, investigador del Instituto de Geofísica de la UNAM, sostuvo lo anterior durante una conferencia que impartó en el Centro de Ciencias Aplicadas y Desarrollo Tecnológico.

En el acto, el especialista en sistemas de percepción remota dijo que la reciente rotura del glaciar argentino Perito Moreno, inusual por haberse producido en pleno invierno austral, no se debió al calentamiento global.

El evento se debió, dijo, a un proceso natural provocado por la temperatura y la precipitación del río.

Velasco Herrera calificó de erróneos los pronósticos del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), conforme a los cuales el planeta está experimentando un aumento gradual de la temperatura, el llamado calentamiento global.

Los modelos y pronósticos del IPCC “son incorrectos porque solamente están basados en modelos matemáticos y presentan resultados en escenarios que no incluyen, por ejemplo, la actividad solar”, dijo el también especialista en procesamiento de imágenes y señales y en prevención de desastres naturales.

El fenómeno del cambio climático, agregó, debe comprender otra clase de factores, internos, como los volcanes y la propia actividad humana, y externos, como la actividad solar.

“Curiosamente, al astro nunca se le ha visto como un agente de enfriamiento, sino de calentamiento, pero tiene los dos papeles”, apuntó.

En la actualidad, aseguró, el mundo vive una etapa de transición donde la actividad solar disminuye considerablemente, “así que, en dos años aproximadamente, habrá una pequeña era de hielo que durará de 60 a 80 años”, y la consecuencia inmediata de ello, agregó, será la sequía.

El término que usó el investigador ya ha sido usado previamente para indicar periodos de enfriamiento. En particular existe la llamada “Pequeña edad del hielo”, con la que se alude a un periodo frío que duró desde principios del siglo XIV hasta mediados del XIX.

Los análisis del IPCC concluyeron que se trató de fenómenos regionales o de acentuación local; “la evidencia actual no soporta periodos globalmente sincrónicos de frío o calor anómalos en este marco temporal”, dijo su informe de 2001.

Velasco Herrera dijo en su conferecia que los derrumbes de glaciares son eventos periódicos que se dan incluso en invierno, como fue el caso del Perito Moreno.

“El proceso comienza cuando la formación, ubicada en uno de los brazos del Lago Argentino, avanza hasta la punta de la península de Magallanes, cubriendo las vías de drenaje”, señaló.

Al cortarse las vías de salida, el agua sube de nivel 20 metros y, por tanto, ejerce más presión sobre el hielo, “lo que culmina con el desprendimiento de inmensos bloques de hielo, como el ocurrido el pasado 9 de julio”, explicó.

El Perito Moreno, de unos 200 kilómetros cuadrados, está en la cordillera de Los Andes, entre Argentina y Chile, y es uno de los pocos glaciares estables del mundo.

El frente del glaciar mide unos 2.8 kilómetros de largo y tiene una altura de unos 70 metros sobre el nivel de las aguas del lago, aunque la pared de hielo llega a su lecho.

En la zona quedan señales de que el glaciar, cuya anterior rotura se produjo en marzo de 2006, era mucho más extenso hace centurias.

“En este siglo los glaciares van en aumento”, como se puede observar en la Cordillera de los Andes, con Perito Moreno, con Logan, la montaña más alta de Canadá, y con el glaciar Franza-Josef, de Nueva Zelanda, dijo Velasco Herrera.

“Los temores más extremos generalmente son los más cercanos a nosotros” (Abel Desestress)